
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, extendió por 20 años el período durante el cual el material que está en los archivos del gobierno seguirá siendo secreto, en respuesta a la presión de las agencias de inteligencia.
Las nuevas regulaciones, aprobadas hace dos semanas, significan que el material que estaría disponible para el público y los investigadores luego de 50 años, ahora permanecerá en las bóvedas por 70 años, desde que lo pusieron allí.
Los documentos se refieren a las dos primeras décadas de la existencia del Estado de Israel y están relacionados con eventos relevantes como la Campaña del Sinaí, de 1956; la fallida operación de inteligencia conocida como “el caso Lavon” o la Guerra de los Seis Días, de 1967. Las nuevas directivas de Netanyahu implican que esos documentos recién serían develados al público en 2018.
La decisión fue tomada luego de que el Shin Bet (Servicio de Seguridad interna) y otras agencias similares presionaran a Netanyahu para que no abriera ese material.
El archivista estatal Yehoshua Freundlich le dijo al diario israeí Haaretz que algunos documentos fueron seleccionados para mantenerse en secreto porque “tienen consecuencias sobre la adhesión de Israel a la ley internacional”.
Netanyahu firmó la medida el 11 de julio, luego de meses de luchas internas con las autoridades del Archivo Estatal y de que ella fuese examinada por su asesor legal.
Las regulaciones también serán aplicadas a una serie de cuerpos gubernamentales que por años violaron la Ley de Archivos de 1955, quedándose con documentos, e incluyen al Shin Bet, la agencia de espionaje Mossad, la Comisión de Energía Atómica, el Instituto de Investigación Biológica y otras organizaciones que se encuentran directamente bajo la autoridad del primer ministro.
Las revisiones pueden producir una situación en la cual material de la primera década de la existencia de Israel, incluyendo reportes secretos de inteligencia que ya han sido mostrados al público, puedan ser guardados nuevamente.
JC-CGG
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